
Varada en una playa, intento subir la cuesta con mi barco, descubrir que era algo imposible me llevó su tiempo, y cesar en mi empeño aún más. Cuando oscureció y la noche me envolvió, decidí hacer noche allí a la espera de una respuesta, un consuelo, pero las noches se sucedieron y la ansiada respuesta no aparecía.
Me resignaba a creer que tendría que pasarme allí el resto de mi vida, mientras tanto entendía que con una tirita no se podía tapar el agujero que yo misma había cavado.
Durante la noche un pensamiento o quizás un sueño, aún no lo tengo muy claro me golpeó la cabeza tan fuerte que me hizo despertar. Lo vi claro.
Cogí mis cosas, abandoné mi barco a la deriva en el mar y me hice a la carretera, dejando atrás todos mis recuerdos, emociones, ilusiones, sueños, amores,.........
Y tras cada esquina esperaba ansiosa una mano que me ayudase a levantarme, una sonrisa que me dijese aquí estoy.
3 comentarios:
Esa sonrisa está cada día a tu lado, muy cerca, pero puede que aún no puedas verla. Paciencia :)
Te quiero
Actualizaa!!
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