
"Reservado derecho de admision", rezaba un cartel colgado en la puerta. Me he pasado los últimos tres años viniendo a este sitio y nunca me había fijado en ese cartel, y ahora que las cosas no me van presicamente bien, lo veo de repente, ¿será casualidad?.
Pero yo no voy a tener problema, la dueña es amiga mía o a lo mejor quizás lo era, ya no estoy seguro, por si acaso yo entro con la cabeza bien alta, no vaya a ser que el portero me pare.
Lo conseguí, estoy dentro, parece que esto no ha cambiado mucho salvo por la sonrisa tan hipócrita que viste a la camarera.
Me siento, aunque no es mi mesa preferida, aún sin estar ocupada, una chica de aspecto triste nos dice que no se nos permite sentarnos ahí. Así que voy a la barra, esperando que nadie se dé cuenta de que ya no gozo de ese preivilegio.
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A la semana vuelvo, y mi bebida favorita ya no la sirven.
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Al mes, no me permiten la entrada a la zona vip ya.
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A los tres meses, el portero no me deja entrar, por muy alta que lleve la cabeza. Abatido, me doy media vuelta y me voy. Me fijo en que ya no hay mucha gente en este lugar, parece que el cartel iba en serio.
Quizás después de todo, ya no seamos tan amigos la dueña y yo.
"Reservado derecho de admision"
1 comentario:
Rosa rules!! =)
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